domingo, 10 de mayo de 2020


Feminismo y Patriarcado
Femicidios en cuarentena:
Si bien hay que seguir solo una opinión, me voy a basar en las declaraciones de la senadora Norma Durango y la diputada Mónica Macha. Hay una emergencia por violencia de genero hacia las mujeres, eso es sabido hace ya un tiempo, pero ¿qué lo hace resaltar actualmente? La cantidad de delitos en general sufrió una disminución considerable, esos delitos se dan en espacio públicos en su mayoría, pero los abusos, violencia y homicidio a una mujer, se pueden dar en cualquier espacio. Encerrar tanto tiempo a una mujer indefensa con un hombre violento, genera problemas. Delfina, Patricia, Sandra, Romina, Cecilia son algunos de los nombres de las mujeres asesinadas en esta cuarentena, todas en sus casas. Hombres y mujeres pueden tener miedo en un espacio público, pero ellas siempre van a tener mas miedo, por solo ser mujeres. Solo ellas tienen miedo de estar en su propia casa.
Para combatir estas estadísticas negativas en las vidas de las mujeres, el estado, tomo medidas como la mejora de la línea 144 de violencia de género, campañas de comunicación y difusión sobre el tema, nuevos canales de comunicación (mail y aplicación), lugares a la disposición de las mujeres que deban abandonar su hogar por la violencia recibida entre otras medidas.
Como una especie de taller, la ley 27.499 o Ley Micaela, promueve la formación integral sobre la desigualdad que viven las mujeres y además la elaboración de estrategias para que esto desaparezca. Básicamente, es una ley para disminuir el patriarcado establecido hasta que desaparezca.
Durante esta cuarentena se implemento una gran medida para combatir la violencia de género, el barbijo rojo. Esto consiste en ir a una farmacia y pedir un barbijo rojo, esto alertara a los farmacéuticos de que la mujer esta sufriendo violencia de genero y de inmediato la pondrán en contacto con la línea 144.

Patriarcado sobre identidad:
Desde que la voz de la lucha feminista tomo volumen, se cree que el famoso patriarcado solo afecta a la figura femenina en la sociedad. Lavar los platos, lavar la ropa, limpiar la casa y todo lo que tenga que ver al cuidado del hogar, son actividades que se le inculcan y tienen que hacer las mujeres según este pensamiento social. Pero, ¿qué pasa si un hombre hace eso? Hay dos puntos de vista. El primero es ver al hombre como un valiente y felicitarlo por las tareas realizas, incluso mas merito que si lo realizara una persona del sexo opuesto. La segunda mirada, que en muchas situaciones es común, es la mirada de inferioridad masculina. Si bien el patriarcado normalizo muchas actividades y tratos solo para/hacia mujeres, también creo y normalizo un concepto que afecta solo a hombres, la masculinidad. Soy menos hombre por criar a mis hijos, soy dominado por lavar los platos de la cena y soy maricón por respetar a una mujer. Muerte al macho, muerte a una plaga, no a un sexo. Los femicidios son el claro resultado de un sistema opresor que estableció una superioridad de sexo. Obviamente esto afecta a hombres y mujeres, pero no son los hombres los que mueren día a día. El macho se ve obligado a defender su masculinidad, la única forma de hacerlo es evitar que una mujer lo “domine”. Un mundo sin patriarcado sería un mundo sin hombres reprimiéndose para no ser menos hombres y un mundo con mujeres que puedan ejercer todos sus derechos sin ser juzgados. En mi opinión, este sistema no va a presentar un cambio hasta que todos los hombres estén dispuestos a dejar de lado la masculinidad.